28 de abril de 2009

sabré que ahora sin antes no es nada

Andrés Sudón del '96
Café Alcaraván, 28 de abril de 2009

Está a punto de empezar un concierto de Andrés que ni él mismo sabe que va a dar (aunque casi se me escapa... lindos nervios y ojos claros que se deslumbran bajo el sol de la plaza mayor ;)).

Es una larga historia... comenzó en verano, cuando en un postconcierto en el Santa Ana me dió una cinta que yo no quise escuchar en aquel momento, y de la cual hice una copia en la minicadena con los altavoces apagados (previa odisea en los bazares chinos de mi barrio para conseguir una cinta de casette). Me fotocopié la carátula, escribí Andrés Sudón - Imaginación con un rotulador azul en la etiqueta de mi TDK de 60' y le devolví la original.

Seguía sin encontrar el momento justo para escucharla... más que el momento, el lugar. Hasta que me enteré de que se hacían conciertos de una manera mas o menos regular los jueves en el Alcaraván... y recordé uno de él en el que hablaba de un pájaro que moría a sus pies y se llamaba javierin, cuando yo no era mas que una psicópata que escribía en su foro, uno de los primeros a los que fui... y se me antojó un concierto de Andrés allí... no llegué a proponérselo, me dijo que iba a dejar de tocar un tiempo... y después se acabaron los conciertos en el Alcaraván... así es que se me ocurrió hacerme con una máquina del tiempo.

¿Una máquina del tiempo? Si, la fecha del concierto sería el día que yo quisiera, pero la entrada era un poco dificil de conseguir, un walkman cómo máquina del tiempo.

Yo soy muy dada a guardarlo todo, así es que el walkman que me regalaron en mi comunión aún está en un armario de casa... funciona la radio, pero aunque le puse pilas nuevas, la cinta sonaba a dos revoluciones por minuto... así es que tenía que comprar uno nuevo.

Menuda aventura... si entenderme con los chinos para conseguir la cinta fue cómico... lo del walkman mas... hasta que me hice con un Philips AQ6591 (a cambio de 14,99 €, que puede resultar algo caro por semejante cacharro... pero yo los pagué gustosa, lo que para otros era una pieza de museo para mi era un concierto del '96).

No se si alguien habrá llegado a preguntárselo, pero ahora queda explicado porque a aquel post sobre mis auriculares le puse la etiqueta de andrés sudón.


Es la primera vez que cuento un concierto en tiempo real... estoy rodeada de gente que no sabe que estamos en un concierto y habla... huele a porro... tres amigos juegan a las cartas frente a mi... otros se rien detrás... justo ahora dos chicas (parecen amigas de toda la vida) se levantan y se marchan del bar... no para de entrar gente. Me he pedido un té rojo... le doy al play.

Las dos primeras me resultan conocidas... aunque la voz es casi-adolescente... "y soy barquito y agua y soy cielo, y soy gaviota y lucero"... lunas, brujas y miedos... entiendo que con el tiempo las canciones se queden al fondo del armario, no se caducan, pero se almacenan... pero "Como beso a quemarropa" la echo de menos, tiene su parte pegadiza, y también versos maravillosos... "Ya que hemos nacido disfrutemos" suena a Pedro Guerra... ya por aquel entonces las dudas lo invadían todo... rimas sencillas, luminosas... miau!!!... Óscar siempre ha estado a su lado... el caballo mastica entre juegos de palabras... "El vil metal" es un cuento sobre la historia de la humanidad... y "Cadencia" es un poco pastel, no deja de tener 18 años el chico... cadencia es el ruido de fondo de la cinta de cassette.

clack! (fin de la cara A)

La chica de la mesa de al lado chatea con un chico (tiene pinta de ser su novio) por webcam y me mira de reojo, imagino que flipando con el walkman... Andrés pinta en la noche... los ritmos con la guitarra también son jóvenes... y las imágenes, surrealistas pero menos elaboradas... las duración de las canciones también me parece significativa, son bastante mas cortas que las de ahora... claro que las dudas son las mismas... mas dudas, o menos, según se mire... recita mientras las mesas de mi alrededor se van quedando vacías y yo me creo haber escuchado esto ya... “La parte gris de mi pecho tiene forma de estrella, la que vuela fugaz hacia el fin de las dudas, la que borra las sombras que curvan mis alas”… y, como siempre, en un parafraseo, encuentro título para el texto... "sabré que ahora sin antes no es nada"

Y ahora Andrés es VIVE, son nervios y carteles... y antes eran torbellinos de sueños con piedras en el camino que parecían insalvables pero no lo fueron tanto... almas grises que tornaron azules y naranjas... y seguir buscando, encontrando y teniendo aquello que nadie puede tocar... y trae mensajes en forma de canción (creo que no es consciente de lo verdad que es eso).

Le doy un último trago al té, está frío... no hay bises... cojo el abrigo y me marcho sin decirle nada, ya le escribiré en su foro o le mandaré un e-mail diciéndole que lo he contado por aquí... y no es osadía, es verdad.

3 comentarios:

olga 73 dijo...

jajjaa Me he reconocido con tu "máquina del tiempo", pero la mía fue uno de los primeros cd móviles (que no portátiles) que salieron, recuperado para la causa en un paritorio..... y no diré más. Ya te imaginas a quién escuché, después de que me fallaran dos mp3......También fue un concierto buenísimo y con final superfeliz, y yo tarareando... Para haberlo grabado! Besos. OLGA.

Jara dijo...

Olga... lo tuyo es muuuuuuuuuuy fuerte.

¿Qué escuchabas? ¿A la Pantoja?
¿Él sabe esta historia?
¿Qué disco era?
¿Tiene efectos analgésicos? (lo digo por usarlo con mis pacientes, jejeje).

Besos y música.

olga 73 dijo...

jjajajaja pues no, no era mi Panto...
Pues creo que no se lo he contado. Es que no se lo cuento todo nunca, jajajjaj por si me coje miedo como dice V.
En mí sí que tiene efecto teurapéutico. Prueba..... Besos levantinos. OLGA.