12 de diciembre de 2010

Estas son a veces las mejores fiestas

En realidad, desde que supe que la fecha del concierto de César en Salamanca me pillaba en Madrid le propuse a mis dos amigas que fueramos en plan relámpago. La última semana el cansancio y las ganas eran inversamente proporcionales. La presencia de Antonio de Pinto en el cartel era un aliciente más. Dejamos que el horario de trabajo de una de ellas decidiera por nosotras y el jueves por la mañana recibí un sms que decía que sí.

Se nos unieron en el último momento el chico del grupo, y la anticonciertos a la que sólo le importaba nuestra presencia. Ella acaba de llegar de Senegal más sabia y zen que nunca, tiene clara la escala de valores y no necesita pretextos para hacer este tipo de locuras. Me cuida tanto que hasta olvido que en Salamanca está mi casa de toda la vida y me llevo una bolsa con pijama y ropa para el día siguiente.

Una caña con limón a las siete en Quevedo. Parada técnica a las ocho y algo en un pueblo de Segovia para recoger al resto del equipo. Pedido telefónico y a las 21,30 dos pizzas familiares en Ávila. Niebla por el camino y a las 22,45 parkings salmantinos en los que te acompañan hasta un hueco. Caras conocidas en El Savor, tres coronitas sin tequila. Fotos con bote camino del coche, en el que sonaron de fondo Drexler y Luis Ramiro, y también un poco de Antonio, antes de que decidieramos quitarlo por que en un rato le veiamos en directo.

Pero eso es música, y lo mío es la vida, llegar tarde a exámenes y hacerlos bien pese a las agujetas de risas compartidas recorriendo cuatrocientos kilómetros con amigos la noche anterior. Lo pensaba ayer mientras grababa videos que sabía que no iba a subir a youtube por que no creo que les gustaran. ¿Y yo por que hago todo esto? ¿por que me gusta? ¿o por gustar?.

Me marcho un tiempo, a seguir viviendo sin conciertos como excusa.

7 comentarios:

Elena Lechuga dijo...

que no se diga!!!

6alilea dijo...

... porque nos gusta. Lo tengo muy claro, aunque a veces se nos vaya de las manos.

Espero que no dejes de escribir estas crónicas (ambos tipos, las de la música y las de la vida), aunque sea sólo para tí :) Es muy bonito, leerlas después, con tiempo de por medio.

Qué grande tú, por cierto, con el pijama!! Salá!! jajaja

Un besoooo!!

síl dijo...

Pues que sigas viviendo la vida igual que has vivido la música. Yo aún estoy aprendiendo a no buscar excusas.

Que seas feliz!

Niuqech M. dijo...

Pues a vivir que son dos días¡¡¡

Aunque se te echará un poquito de menos.



Salud y un poquito de vitalista repúclica.

Jara dijo...

Gracias a todos!!!
Seguiré por aquí y por la música... pero más aséptica, diferenciando, y sin volcarme tanto... o intentándolo.

Besos y música,
Jara

Sibila dijo...

más volcada o menos seguirás siendo tú... y eso se nota en los retales escritos y en los intuidos entre líneas :)

lindaaaaaaaaaaa :D
muaks!!!

Ruz dijo...

A) es que ya eres una embajadora :)
b) no soy anticonciertos, sólo antialgunos conciertos
c)sí, lo más importante siempre es vuestra presencia
d) por gustar no creo, porque gustas aunque no quieras
c) te querooooo

boing boing